En el humo de cigarrillo se han identificado mas
de 3000 compuestos diferentes , de los cuales los más importantes son la
nicotina , el alquitrán y el monóxido de carbono .La nicotina es la principal
causa de dependencia , produciendo efectos sobre la circulación general y
la presión sanguínea . El efecto farmacológico de la nicotina
genera una potente y persistente acción vasoconstrictora , reduciendo
mecanismos de defensa del huésped y el riego sanguíneo de la
región.
Cada cigarrillo extra consumido diariamente tiene un efecto sobre el soporte
periodontal . Esto confirma que el cigarrillo es un importante factor de
riesgo de la enfermedad periodontal porque afecta las células de defensa
del surco gingival , disminuyendo su función de fagocitosis y quimiotaxis
contra el agente agresor , debido a que causa un efecto en los polimorfos
nucleares . El humo del tabaco debilita el potencial de
óxido reducción del ecosistema bucal favoreciendo la proliferación de las
bacterias de la placa bacteriana. .La nicotina es el origen de problemas en el
metabolismo de la síntesis del colágeno, de la secreción proteica y de la
reproducción de los fibroblastos.
El fumar cigarrillos causa daños en todos los tejidos
epiteliales de la boca. Se ha observado que existe una correlación positiva
entre el hábito de fumar y la aparición de cáncer en
diferentes partes de la boca . Esto se debe a la presencia de
compuestos químicos contenidos en el humo del tabaco con
demostrada actividad carcinogénica, esto puede ser uno de los
elementos decisivos que explique no solo los cambios
mutacionales hacia formas indiferenciadas sino que también puede
explicar el establecimiento de lesiones premalignas cuando el
periodo de latencia es largo y las dosis son bajas.
A través de estudios cito flurométricos se ha
demostrado que se producen daños a nivel del DNA, Modificaciones
ultraestructurales.
En los tejidos epiteliales de la boca las
células no queraticinizadas y queratinizadas con núcleo provenientes de los
estratos epiteliales más profundos disminuyen
La experiencia clínica demuestra que el
cigarrillo contribuye además notablemente a la halitosis y
que los fumadores empedernidos tienen una condición gingival y
periodontal más deficiente si se le compara con los no fumadores. Por
otra parte, contribuye con el desarrollo de leucoplasias y
displasias epiteliales. Igualmente, es común observar en las estructuras
dentarias de pacientes fumadores, manchas que varían entre amarillas y
parduscas, procesos abrasivos en el esmalte dentario como consecuencia del
calor, cambio de coloración del cálculo o sarro dental, petequias en el paladar
duro y blando y otra gran cantidad de características específicas para pacientes
fumadores (Colmenares 1998; Walsh 2000)


